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'Gabi' Fernández, capitán rojiblanco en rueda de prensa. (Fuente | Atlético de Madrid)

El capitán, mediocentro y canterano rojiblanco, ‘Gabi’ Fernández, cumple 33 años en su mejor momento. Pilar maestro para el vestuario y la extensión en el campo de Simeone, el ‘14’ del Atlético se ha erigido como emblema para la afición. Felicidades y gracias, Gabriel.

La época más oscura del Atlético de Madrid, que se comprende desde la intervención judicial, pasando por la Segunda División, hasta no hace más de dos lustros, no fue tiempo para probaturas. El exilio fue la solución. ‘Gabi’, que no estuvo a la altura de aquella situación, aunque no fue el único, con las oportunidades muy caras y un nivel de exigencia mental, físico y futbolístico demasiado elevado para jugadores recién horneados en la cantera, se marchó.

Gabriel Fernández Arenas abandonó la entidad del Manzanares en 2007 con destino Zaragoza. Allí, en tierras aragonesas, se convirtió en el líder tanto en la división de oro como en la de plata. El estandarte de los maños tenía nombre y apellidos, y también portaba el ‘14’ a sus espaldas. Tras cuatro años y medio de travesía lejos del Vicente Calderón, el exiliado volvió a casa coincidiendo con, la que sería, una de las mejores épocas del club madrileño.

Un Atlético de Madrid famélico en liderazgo, que perdió la oportunidad de dar un paso adelante tras la consecución de la primera Europa League y en pleno desmantelamiento, telefoneó al canterano para alistarlo, de nuevo, a sus filas y a las órdenes de Gregorio Manzano, que hizo debutar a ‘Gabi’ ocho años antes. El reencuentro, al igual que la primera etapa, no fue el esperado en la tribuna y tampoco en el terreno de juego. La marcha del técnico jienense trajo consigo la mejor versión del Atlético y, además, de Gabriel Fernández.

El coraje y la garra mostrados por el canterano tuvo magnetismo en el graderío. Soldado por definición, el capitán rojiblanco carece de la técnica de Iniesta, pero eso no es problema. El trabajo siempre paga. Diego Pablo Simeone, que de eso sabe mucho, impuso una máxima: el esfuerzo no se negocia. El capitán fijó en su cabeza aquellas palabras.

Ahora, seis años después del regreso, ‘Gabi’ cumple 33 años en su mejor momento. Pilar maestro para el vestuario y la extensión en el campo de Simeone, el ‘14’ del Atlético se ha erigido como emblema colchonero para una afición que siempre paga a los defensores del escudo. Gabriel Fernández ha decidido ser por derecho propio y cholista, más importante aún si cabe, las rayas rojiblancas del escudo. Menos ‘marketing’ que otros, aunque innecesario para lograr el éxito. Profeta de aquel que dijo “si se cree y se trabaja, se puede”. El capitán del Atlético de Madrid crea a su alrededor una sensación de orgullo, siempre en óptica y clave rojiblanca, extensible a todos los devotos atléticos. Felicidades y gracias, Gabriel.

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