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Imagen: @elchiringuitotv

El Sporting de Gijón aterrizaba en el Vicente Calderón con siete puntos en sus primeros tres encuentros y la moral por las nubes. La dinámica positiva asturiana coincidía con la racha de su oponente en el día de hoy. Los pupilos de Simeone acumulaban dos victorias consecutivas tras un arranque dubitativo tras sendos empates ante Alavés y Leganés. En el recuerdo de los aficionados rojiblancos aún está el tropezón del pasado curso en El Molinón. Aquella derrota, a la postre desterraría gran parte de las opciones rojiblancas de llevarse el título liguero.

Tanto Abelardo como Simeone podían disponer con prácticamente la totalidad de su plantilla, a excepción de una baja por conjunto. En el bando colchonero, Tiago continuaba en la enfermería tras su lesión en el duelo europeo de Eindhoven. Por su parte, el cuadro asturiano no podía contar con Moi Gomez, el ex jugador del Villarreal llegaba justo al choque y finalmente no entró en la convocatoria del Pitu.

El encuentro no podía comenzar mejor para los locales. En cuanto Daniel Ocón Arráiz señaló el comienzo del encuentro, los aficionados tuvieron que esperar tan solo un minuto para ver inaugurado el videomarcador del Calderón. Un fallo en la contundencia de la zaga sportinguista acompañado de una muy buena presión de Gameiro hizo que el esférico le llegase a Griezmann. En cuanto el francés encaró sin ningún tipo de oposición a Cuéllar el desenlace era prácticamente inevitable. El galo definió con la clarividencia que le caracteriza e inauguró el resultado cuando todavía no se llegaba a los dos minutos de partido.

De forma inminente iba a seguir el espectáculo a orillas del Manzanares. En otra secuencia de toques del conjunto rojiblanco, el esférico llegaba a Gameiro. En esta ocasión el francés no perdonó, y con un derechazo inapelable limpio las telarrañas de la portería y espantó todos los fantasmas sobre su persona. Con el 2-0 en el marcador, solo quedaba una tarea: gestionar la ventaja, aumentarla si fuera posible y esperar el fin de choque.

En los minutos restantes hasta el descanso, el cuadro rojiblanco acometió la tarea que se le tenía encomendada, pero de una manera diferente. En vez de atrincherarse en las inmediaciones de su propia área, los rojiblancos se defendieron con el balón. Tal fue el dominio colchonero, que mediada la primera pudo aumentar la distancia en el marcador si no fuese por un error del colegiado al señalar un inexistente fuera de juego. Griezmann, Filipe y Gameiro hilvanaron una jugada fantástica echada al traste por el colegiado.

El ritmo rojiblanco no cesaba, se respiraba en el ambiente que el 2-0 no sería el resultado definitivo al descanso. Griezmann fue el encargado de materializar esa sensación, y con un disparo desde la frontal al palo largo situó el 3-0 en el luminoso. En los compases previos al descanso, el conjunto dirigido por Abelardo se intentó hacer con el cuero pero siempre desde una inocencia que no hizó trabajar en ningún momento a Jan Oblak.

Tras la reanudación entró Augusto al campo con la intención de finiquitar el choque al 100%. Con la aparición del volante argentino la seguridad local aumentó aún más. según avanzaban los minutos el cuadro asturiano empezó a entrar en el encuentro. Aún lejos del gol, los asturianos empezaron a mostrarse como en las primeras jornadas y a plantar cara a los locales. A pesar de la mejoría gijonesa, las ocasiones más claras seguían teñidas de rojiblanca.

Según avanzaba el segundo período el Cholo gastó sus cambios. Entraron en el terreno de juego Fernando Torres y Correa en detrimento de Griezmann y Gameiro, respectivamente. Los dos recién incorporados fueron los protagonistas del tercer gol rojiblanco. El argentino tras una cabalgada espectacular centro a el Niño y el de Fuenlabrada no falló a su cita con el gol. Con el 4-0 en el marcador, la zaga asturiana se precipito en una acometida de Gaitán en una pugna que acabó en penalti. Fernando Torres sería el encargado de cerrar la ‘manita’ y firmar su doblete particular.

Tras este tanto la historia se acabó, el Sporting bajó los brazos y los locales empezaron a dosificarse pensando en las próximas fechas. Ambos conjuntos esperan un calendario duro en las próximas fechas. En los próximos diez días el Atlético se medirá a Barcelona y Bayern. Por su parte, los asturianos tendrán que lidiar con un viaje a Balaídos y la visita del Barcelona la próxima semana

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