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Nico Gaitán ante el Alavés (Fuente |Atlético de Madrid)

Los pupilos de Simeone llegaban a Mendizorroza con la baja de su capitán y sensaciones encontradas. Tras su reciente clasificación para las semifinales de la Copa del Rey, les tocaba lidiar con su viacrucis particular en la actual temporada: el campeonato doméstico. El Alavés ya consiguió aguar la fiesta rojiblanca en la primera jornada de Liga. Manu García anotaba el definitivo empate a un tanto en uno de los mejores encuentros de los colchoneros de la presente temporada. La victoria se antojaba prácticamente obligatoria tras el traspié en San Mamés.

El Alavés, local en esta ocasión, recibía a uno de los grandes equipos de la Liga en los últimos años, con el convencimiento de que pueden hacerles daño tras el resultado cosechado en la primera vuelta de la competición. Los vascos podían hacer uso de su once de gala para esta cita, Theo inclusive, debido a las claúsulas de su cesión.

Simeone plantó sobre el césped de Mendizorroza a cuatro de sus referentes ofensivos en lo que era un once prácticamente inédito en lo que llevamos de temporada. Gaitán, Carrasco, Gameiro y Griezmann compartían parcela ofensiva en un Atlético mandón a priori. Mauricio Pellegrino alineó a un equipo más reconocible con un 4-4-2 en el que Marcos Llorente, una de las revoluciones de la Liga, comanda la sala de máquinas.

A pesar de este teórico guión, en cuanto el trencilla señaló el inicio del encuentro, cambiaron las tornas. Desde el minuto uno, el conjunto vitoriano cogió el esférico y dominó a todo un finalista de Champions League. En la primera media hora de encuentro, el cuadro blanquiazul fue un auténtico rodillo, llegando a acaparar el 75% de la posesión del balón. La solidez rojiblanca evitó un caudal mayor de ocasiones, pero los locales olían sangre mientras su rival se encomendaba a alguna genialidad de sus atacantes.

Paradójicamente, la ocasión más clara del encuentro se vio a balón parado. Theo colgó un centro genial en un envío a balón parado desde su banda y Laguardia dirigió el balón al larguero. El central no consiguió embocar a gol una situación de remate relativamente sencilla; quizás moya no hubiera tenido la misma suerte si el ejecutor hubiese sido uno de los aretes locales.

Durante los últimos 15 minutos, los rojiblancos enseñaron un poco sus armas, pero sin peligro. Marcos Llorente y Camarasa continuaban con el timón del partido contrastando con Koke y Saúl, inexistentes en la medular. El descanso cayó como un balón de oxígeno en el cuadro visitante, superado en todos los aspectos en una de las mejores actuaciones de los chicos de Pellegrino.

La segunda parte no trajo consigo ningún cambio de protagonistas, pero sí en actitud. El Atlético salió con energías renovadas, presionando más arriba con ganas de hacerse con los mandos de un partido que, hasta el momento, se abocaba al naufragio. Este ímpetu duro escasos diez minutos en los que se fue desinflando el conjunto madrileño, cediendo la iniciativa una vez más al Alavés. Estos diez minutos se cerraron con la trágica lesión de Giménez. El charrúa se retiraba entre lágrimas cediendo su sitio a Savic preocupando a toda la parroquia rojiblanca.

Escasos minutos adelante, el técnico argentino decidió quemar sus naves, dando entrada a Torres y Correa por Gameiro y Carrasco. El belga se fue con un enfado notorio, pateando una botella de agua ya en el banquillo. Estos cambios fueron acompañaron a otro arrebato rojiblanco similar al de los últimos minutos de la primera parte. Sin encontrar un buen nivel de juego, este ímpetu se disipó en escasos minutos y los locales volvieron a dominar el encuentro. El entrenador local consideróque era el momento de mover el banquillo para transformar en gol su dominio. Edgar Mendes y Santos entraron para convertirse en los héroes de la tarde.

En plena travesía por el desierto, el conjunto rojiblanco encontró un inesperado oasis a poco más de diez minutos para el final. Un despeje de la zaga colchonera dejaba a Gaitán solo delante de Pacheco, pero inexplicablemente no supo resolver este mano a mano. Pellegrino se tomó esta ocasión como en encendido del indicador de fatiga de su equipo. El técnico dio entrada a Vigaray por Toquero para intentar parar las tibias llegadas rojiblancas en los últimos minutos.

Theo Hernández, uno de los protagonistas de la previa, se erigió protagonista de los últimos compases del encuentro. El canterano rojiblanco tuvo el gol en una de sus innumerables subidas por banda. Moyá detuvo el zurriagazo del lateral, consagrándose como una de las pocas buenas noticias del encuentro para los colchoneros. Otro de los protagonistas en estos miutos fue Correa. El ariete argentino, con ostensibles, signos de lesión sacó fuerzas de flaqueza para acabar sobre el césped.

El final del encuentro llegó confirmando el reparto de puntos en Mendizorroza. Un punto que sabrá a poco a los locales, claros dominadores del choque. Por su parte, los hombres del Cholo se pueden ir contentos viendo su desempeño. Las dudas siguen en la Ribera del Manzanares y la autocrítica no está presente, pero sí se la espera.


FICHA TÉCNICA

Alavés 0-0 Atlético de Madrid (20ª jornada Liga Santander)

Estadio de Mendizorroza (Vitoria)

Sábado 28 de enero (16:15)

Arbitro: Ocón Arráiz

XI Alavés: Pacheco, Kiko, Laguardia, Feddal, Theo, Llorente, M. García, Camarasa, Toquero, Ibai y Deyverson

XI Atlético: Moyá; Vrsaljko, Godín, Giménez, Filipe; Gaitán, Koke, Saúl, Carrasco; Griezmann, Gameiro

Amonestaciones: Marcos Llorente, Deyverson y Manu García (Alavés). Giménez y Godín (Atlético)

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