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El meta esloveno durante el encuentro ante el Real Betis. (Fuente | Atlético de Madrid)

La resaca continental pasó factura a un Atlético de Madrid cansado mental y físicamente. La extenuante temporada rojiblanca pone su punto y final, en lo que a objetivo liguero se refiere, tras empatar (1-1) ante el Real Betis en el Estadio Benito Villamarín. El único que salvó los muebles en la visita a los verdiblancos fue el arquero esloveno. Jan Oblak salvó al Atlético de Madrid gracias a sus buenos reflejos y gran colocación.

La destitución de Víctor Sánchez del Amo espoleó al conjunto bético para poner en apuros a los pupilos de Diego Pablo Simeone. Con la mirada atenta de Serra Ferrer, entrenador verdiblanco para la próxima campaña, el Real Betis demostró la intensidad e iniciativa para llevar el ritmo que en anteriores encuentros brilló por su ausencia. Durmisi y Joaquín avisaron en la primera mitad con un lanzamiento del danés al poste de la meta defendida por Oblak y un potente disparo del veterano canterano bético que atrapó en dos tiempos el portero colchonero. Mientras, el Atlético se cargó de amarillas en defensa: José María Giménez y Filipe Luis vieron la cartulina amarilla y serán bajas para el último partido del Calderón. No fue hasta el final de los primeros 45 minutos cuando el Atlético aseguró el esférico, aunque sin poner en problemas a la defensa local.

El Atlético pareció especular con el resultado del Sevilla en el Bernabéu, mientras que a los béticos no les tembló la mano para ejecutar las ocasiones de las que gozaron a lo largo de todo el encuentro. No fue hasta el segundo tiempo cuando el Real Betis aprovechó una volea espectacular de Dani Ceballos para poner por delante a los locales. El zapatazo del canterano verdiblanco levantó a la tribuna del Villamarín ante el lamento de la zaga rojiblanca. El Atlético, a remolque.

Simeone reaccionó y movió ficha: Gaitán y Torres, al verde. Los sustituidos, Filipe Luis y Kevin Gameiro. El Atlético de Madrid funcionó con defensa de tres centrales y dos carrileros al uso: Saúl por la diestra y Carrasco por la siniestra dieron mayor amplitud al equipo para poder combinar por dentro, aunque el tanto del empate llegó gracias a una jugada a balón parado. Koke colgó un balón al área verdiblanca, Saúl prolongó con su brazo, acción que el árbitro no sancionó, y Stefan Savić remató a las mallas defendidas por Adán. Las protestas béticas no se hicieron esperar ante el colegiado del encuentro que hizo caso omiso a las réplicas de los jugadores.

El encuentro se acercó a su desembocadura, pero el conjunto local siguió intentando el gol que le diera la victoria. Sin embargo, la figura de Jan Oblak entró en escena. Un disparo a bocajarro de Cejudo provocó la estirada del guardameta rojiblanco y su posterior manopla. El despeje de Lucas Hernández cayó en otro jugador bético que, de nuevo, puso a trabajar al esloveno, aunque su lanzamiento lejano fue más centrado. De esta manera, el Atlético aseguró la tercera plaza con lo justo y despedirá al Vicente Calderón sabiendo que evitará la previa de la UEFA Champions League el próximo verano.

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