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Fernando Torres celebró así su segundo tanto del encuentro. (Fuente | Atlético de Madrid)

El fútbol despidió con honores al Estadio Vicente Calderón. El ciclo del templo rojiblanco, acabado para algunos, se cerró de la mejor de las maneras. La afición, implicada ya en los aledaños del estadio, dijo adiós botando, cantando, vibrando y sintiendo, más que nunca, lo que significa ser del Atlético de Madrid. Así, con el último tifo del Calderón que rezaba “Paseo de los melancólicos Manzanares, ¡cuánto te quiero!”, el conjunto de Simeone apabulló a los bilbaínos gracias a dos goles de Fernando Torres.

El primero, a pase de Antoine Griezmann, permitió al fuenlabreño engordar su cuenta goleadora de la campaña y a nivel histórico para sus estadísticas como ariete colchonero. Sin embargo, todo nació gracias a un pase perfecto de Tiago a la cabeza del ‘7’ rojiblanco. El portugués volvió a la titularidad en el que fue su último partido, según confirmó él en el diario luso ‘A bola’. El segundo tanto llegó a través de un contraataque perfectamente trazado por Fernando Torres, Antoine Griezmann y Koke. El vallecano cedió de cabeza el balón, tras asistencia del jugador galo, para que el ‘niño’ rematara de volea con su zurda. La despedida, inmejorable. La tribuna rojiblanca no paró de animar, mostró pancartas conmemorativas de los momentos más especiales vividos en aquel templo de hormigón.

La segunda parte, emotiva hasta más no poder, comenzó con la despedida de Raúl García. Los aficionados desplazados a la ribera del Manzanares se levantaron de su asiento para aplaudir a uno de los futbolistas que mejor defendió los colores de la casaca atlética en esta etapa de Diego Pablo Simeone. El Athletic, hablando ya de fútbol, despertó, pero no resultó eficiente para lograr poner en apuros a un Atlético bien plantado con una defensa híbrida entre defensas y mediocentros. Saúl y Thomas, laterales izquierdo y derecho respectivamente, apuntalaron una zaga con Lucas Hernández y Stefan Savic como centrales.

Fernando Torres gozó de una gran oportunidad antes de ser sustituido, pero su lanzamiento a puerta fue desviado por Laporte. El francés evitó bajo los palos el ‘hat-trick’ del ‘9’ rojiblanco, aunque Griezmann acabó rematando el rechace, su posición era antirreglamentaria. Llegado el momento, el Vicente Calderón se despidió del canterano atlético con una atronadora ovación. Iñaki Williams quiso poner cierta tensión al partido gracias a su gol, pero el protagonismo se quedó en el templo colchonero. Antes del final del partido, Tiago fue sustituido ante la atenta mirada del aficionado rojiblanco. El mediocentro luso abandonó entre lágrimas el verde del Calderón, previos abrazos de sus compañeros y, posteriormente, de Diego Pablo Simeone. El último tanto del Estadio Vicente Calderón corrió a cargo de Ángel Correa -sustituto de Tiago-, tras el lanzamiento de Antoine Griezmann que impactó en la madera, y puso el broche de oro a una tarde especial, única y emotiva para toda la afición del Atlético de Madrid.

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