Compartir
Óliver Torres(Fuente | La Gradona)

La Gradona estuvo con el canterano rojiblanco en el barrio donde creció durante su adolescencia junto a la fiel compañía de su hermana. No ha pasado mucho tiempo desde aquello, pero los años han ido marcando de una manera u otra el porvenir de Óliver Torres. Actualmente, el extremeño está de dulce puesto que se ha erigido como uno de los mejores jugadores de la Liga Portuguesa y su constante felicidad no es para menos.

El punto de inflexión llegó cuando decidió hacer una prueba en el Atlético de Madrid con tan solo 13 años: “En una semana me dijeron que me quedase. Tuve momentos complicados en los que no se sabía si iban a seguir contando conmigo. Yo tenía muy claro que esas situaciones no debía rendirme y seguí luchando”.

El día de su debut como profesional en el Atlético de Madrid fue un momento especial para él: “Tenía muchos nervios porque con 17 años es difícil estar en esa tesitura. Estoy muy agradecido a la afición del Atlético porque me demostraron su cariño desde el primer día”. Óliver tampoco quiso olvidarse del estadio que le disfrutó en sus primeros años. “El Vicente Calderón es un campo especial… el pasado sigue estando en la memoria y hay que seguir”.

Eduardo Cornago Lázaro

Comments

comments

Deja un comentario