Compartir
FOTO: ATlético de Madrid

Carrasco está realizando una pretemporada sensacional. El belga afronta su tercer verano en el Atlético con ganas de convertirse en el dueño de la banda izquierda del ataque colchonero. Así lo ha demostrado ante el Nápoles y el Brighton.

La sanción de la FIFA que impide al Atlético de Madrid inscribir nuevos fichajes hasta enero tiene consecuencias tanto positivas como negativas. Estas últimas son conocidas de sobra ya por la gran mayoría de la hinchada colchonera: no se puede reforzar la plantilla con nuevos nombres. Sin embargo, el Cholo, que de la dificultad hace virtud, lo ha vuelto a hacer una vez más. Sabedor de que tiene lo que tiene hasta enero, asume que el éxito pasa por dos vertientes, la de dar oportunidades a la cantera y la de recuperar la mejor versión de los que ya están. Uno de ellos, con potencial de sobra para triunfar, es Yannick Ferreira Carrasco.

El belga está cuajando una sensacional pretemporada. Atrás quedan los años donde el extremo era “un recurso” o una pieza valiosa pero sin ensamblar. El equipo sabe que necesita al mejor Carrasco como necesita al mejor Griezmann o al mejor Koke. No es tanto por números, ya que aún no ha marcado, sino más bien por las sensaciones desplegadas.

Carrasco ha ido de menos a más en estos días de pretemporada. Ante el Toluca no se le vio, como a casi todo el equipo, en un encuentro donde faltaron la fuerza y la frescura necesarias para aportar algo distintivo. A partir de ahí, el belga dejó muestras de su calidad en la Audi Cup. Ante el Nápoles, en la semifinal, Carrasco disputó los 90 minutos y fue fundamental en la victoria ante los italianos. Por momentos daba la sensación de estar en plena facultad física, por encima de rivales y compañeros. Su esfuerzo le valió un descanso por parte de Simeone, que le dejó sin convocar ante el Liverpool.

Y contra el Brighton, otra vez 90 minutos. Su rol de jugador ‘distinto’ de la plantilla volvió a ser evidente. Su presencia en el flanco izquierdo fue un quebradero de cabeza para los defensas rivales, entre ellos el español Bruno Saltor. Nuevamente fue el mejor y no fue sustituido, demostrando estar un peldaño por encima de los Gaitán, Griezmann, Correa o Torres. No marcó, pero su ímpetu contagió al Atleti a acabar imponiéndose por 2-3, con tantos de Gaitán, Torres y Lucas, otro de los mejores de la pretemporada. Va a ser difícil mover a Carrasco del once.

Cabe destacar que esta será la tercera temporada de Carrasco en las filas rojiblancas. Llegó a Madrid hace dos veranos renegando de su primer apellido y casi sin ser conocido por el aficionado, pero después de unos números ‘in crescendo’ el belga ha tomado protagonismo. En su primer año, con ese rol de revulsivo, cinco goles y cuatro asistencias le contemplaron. Este pasado curso, ya asentado en el once, 14 goles y cinco pases de gol fueron su bagaje particular, coronándose por momentos como el jugador más en forma del equipo. Sea como fuere, atrás queda ese rol “jugador para las segundas partes”. Ahora el reto está en asentarse definitivamente y complicar la existencia a Vitolo y, quién sabe si a Diego Costa.

Comments

comments

Deja un comentario