Compartir

Los últimos encuentros entre los equipos de Londres y Madrid sirven de espejo de la historia (y avance) del equipo de Simeone, llegando al clímax en forma de pase a la final de la Champions League en Stamford Bridge, allá por 2014.

El Atlético es una vergüenza“. Ni se imaginan un titular así, esta misma semana por ejemplo, ¿verdad?. Claro que no. Pero si nos remontamos al año 2009 nos suena de lo más loable. Sacado con todo el cariño de la crónica de El País de la debacle en Stamford Bridge que se produjo un 21 de octubre -en los últimos estertores de la, cuanto menos, negligente época Abel Resino-.

Y esto denota un cambio. Una evolución que alcanza su máxima expresión en 2014 (lo desgranaremos más tarde) y que, en 2017, sigue viva. Aquella cruel derrota ante el Chelsea fue el decir adiós a la Champions League de aquella temporada pero cabe decir que por entonces era algo aceptable (años anteriores ni se imaginaba). Kalou, Lampard y Perea en propia meta humillaron, y quizás me quede corto, a un Atlético de circo defensivamente hablando, sin plan en ataque y sin juego definido.

Cinco años después: la culminación. Simeone llegaría al banquillo colchonero en 2011 tomando el testigo de un Manzano para olvidar. Eliminados en Copa del Rey y en plena debacle liguera, Simeone conseguiría lo inimaginable.  Y esa culminación del trabajo del Cholo, el cierre del círculo, sería donde en el mismo lugar donde el Atlético de Abel fue humillado: Stamford Bridge.

Adrián López, Diego Costa y Arda Turán remontaban un gol inicial de Torres. Sí. Fernando Torres. En uno de los mejores partidos que se recuerdan de la era Simeone, se firmaría el pase a la final de la Champions League. ¿Quién se iba imaginar, cuando encajas cuatro goles ante el Chelsea, que 5 años después llegarías ahí? Nadie. Ni el más optimista. Y eso, eso es Simeone. Eso es este Atlético que vuelve a enfrentarse al Chelsea. En el Wanda sí, pero Simeone y sus jugadores sí están. Y tienen mucho que decir.

Comments

comments

Deja un comentario