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Las jugadoras celebran sobre el terreno de juego de Zaragoza el título liguero. (Fuente | La Gradona - Alberto Hernández Heranz)

El Atlético de Madrid Femenino ha ganado su segunda Liga en su historia, y de forma consecutiva, tras alzarse con ella la temporada pasada en un final de infarto. 

No se trata de una Liga cualquiera. Es una Liga con sabor a la lograda por el Atleti masculino en el Camp Nou en el 2014. No sólo porque se decidiera en la última jornada y se luchara contra el FC Barcelona, sino por la gran diferencia entre jugadores de uno y otro equipo, y el mayor potencial blaugrana era evidente.

Los refuerzos de cara a esta temporada entre el Atleti y el Barça fueron muy distintos. Para empezar, el club catalán fichó de una manera no muy correcta, a Mapi León, la mejor de la temporada pasada en el Atleti para muchos. A la española, se sumó la incorporación de jugadoras como Bussaglia (VfL Wolfsburgo), Toni Duggan (Manchester City), y Lieke Martens (F.C. Rosengard), elegida como la mejor jugadora del año por FIFA y UEFA.

El Atleti Femenino, por su parte, se reforzó, pero sin llegar ni a la mitad del nivel al que lo hizo su mayor rival en España. La gran inversión económica del Barça en el mercado de fichajes les hizo como favoritos para ganar la competición doméstica. Lo lógico hubiera sido que el FC Barcelona hubiera ganado la Liga Iberdrola arrasando, sin perder ni un partido y con una diferencia apabullante de goles respecto al resto de equipos.

Una vez más el Atleti ha demostrado que el fútbol es algo más que buenas jugadoras. Ángel Villacampa ha sido capaz de transmitir a sus jugadoras el valor de creer y de confiar en el grupo, como hizo Simeone con sus chicos y con el famoso “partido a partido”.

Este favoritismo azulgrana desde el primer momento de la temporada no fue otra cosa que la mayor motivación para el equipo que buscaba revalidar título. El grupo de jugadoras titulares que ganaron la primera Liga se mantuvo casi intacto: Menayo ha ocupado la posición de central de Mapi León (ha cumplido las expectativas con creces, cuando además venía del lateral), Marta Corredera ha hecho una actuación sobresaliente en el lateral izquierdo, Ludmila ha sido una de las piezas más importantes en el equipo de Villacampa de esta temporada y Kaci se ha convertido en la compañera de garantías de Meseguer en el centro del campo.

El Atleti Femenino celebra uno de los tantos conseguidos en el Estadio Metropolitano frente al Madrid CFF. (Fuente | La Gradona – Alberto Hernández Heranz)

En el Atleti se sabe bien que para hacer frente a esa desigualdad económica que le enfrenta a sus máximos rivales, en este caso al Barça, se necesita un plus. Ese plus consiste en una serie de valores propios de este club: creer, confianza, constancia, trabajo, esfuerzo, unión, saber sufrir, y sobre todo, el partido a partido. Tomarse cada partido como una final, sin importar el rival.

Otro elemento que ha ayudado al equipo a alzarse con el título de Liga ha sido la afición. Ya lo dijo la capitana del equipo colchonero tras ganar el último partido en Zaragoza, Amanda Sampedro: “La afición del Atleti no tiene nombre. Darles las gracias porque hoy han hecho que Zaragoza sea nuestra casa”. La afición rojiblanca tampoco falló en el Metropolitano cuando se jugó el primer derbi femenino en este estadio frente al Madrid CFF (2-2). Un total de 22.202 aficionados acudieron a la nueva casa atlética para apoyar al Atleti y al fútbol femenino.

Desde aquí, agradecer al director de todo esto, Ángel Villacampa, que desde que llegó al equipo no ha parado de cosechar éxitos y ha sabido llevar y sacar lo mejor de todas y cada una de las jugadoras. Y sobre todo dar las gracias a ellas, a esta generación de futbolistas que se dejan en cada partido la piel por defender el escudo que llevan en la camiseta, por luchar como ningún equipo por la consecución de sus objetivos. El Atleti está orgulloso de vosotras. Vosotras sois Atleti, campeonas.

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