Compartir
Foto: Atlético de Madrid

El dicho exhibe: «El hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra». Y tanto. Filipe Luis se ha convertido en una ejemplificación ideal de la famosa expresión. 

Filipe Luis ha tomado su decisión: hacer las maletas rumbo a París para jugar en el PSG. El (probablemente) mejor lateral izquierdo de la historia del club ha decidido volver a traicionar a una afición que le veneraba por segunda ocasión, y eso que la afición rojiblanca no se caracteriza por ser benévola ante el ‘traidor’.

Cuando en 2014 decidiera dejar el Vicente Calderón para jugar en Stamford Bridge en las filas del Chelsea, muchos de los hinchas colchoneros (entre los que me incluyo) sintió un dolor como en escasos precedentes en la historia reciente del club. Filipe fue el lateral titular de un equipo campeón de Liga BBVA y finalista de Champions League… pero decidió dejar a su equipo y a una afición que le quería y aplaudía.

Partamos desde lo más lejano para llegar a lo más reciente. El club confió en un jugador en proceso de recuperación de una fractura de tibia y le dio la confianza que le llevó (en gran parte) a ser el lateral que es hoy. Desde entonces, ha sido un jugador único que tomó una decisión errónea: dejar la entidad que tanto le había dado.

En Londres no le fue tan bien, qué casualidad. No llegó a ser titular y su adaptación fue nula. Como profesa la canción, ‘El Arrepentido’ volvió a Madrid para volver a sentirse como en casa. Recalquemos el como porque, por lo que parece, para él nunca llegó a ser su casa, sino ‘como su casa’.

Filipe ha tribuneado como el que más para recuperar un cariño que va a perder de nuevo. 

La afición le perdonó. Yo le perdoné. Simeone le perdonó. Y volvió a ser el que era. Volvió al Calderón (y luego al Metropolitano) para ser tan querido (o más) que antes. Una espantada no pareció suficiente como para no perdonarle. Pero dos… son demasiadas, Filipe.

No podemos obviar que el brasileño ha declarado amor al club en sendas declaraciones, se ha besado un escudo al que va a traicionar por segunda vez y ha tribuneado como el que más para recuperar un cariño que va a perder de nuevo. 

El club confió en un jugador en proceso de recuperación de una fractura de tibia y le dio la confianza que le llevó (en gran parte) a ser el lateral que es hoy.

Esta vez el perdón va a ser más caro, quizás no tenga precio y quizás nunca llegue. Aun no ha dicho adiós al Atleti, pero por lo que parece, lo va a hacer dentro de poco. Todos le diremos adiós y no hasta luego, quizás de otra manera, quizás en otro momento, pero esta vez no…

Si se queda: a animar. Posiblemente vuelva a ganarnos, realmente no somos tan rencorosos pero este desplante quedará en las retinas de muchos atléticos.

Comments

comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.