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Foto: Atlético de Madrid

Si hay un jugador que, para bien o para mal, siempre va a estar en boca de todos cuando juega el Atleti, ese es Koke. Siempre en el punto de mira de la crítica y siempre cuestionado, Koke no ha empezado del todo bien la temporada, pero cuajó ante el Mónaco un gran partido en el que mostró porqué es tan importante en los esquemas del Cholo.


Importante desde el principio

Casi 7 años han pasado ya desde la llegada de Diego Pablo Simeone al Atlético de Madrid. Un Simeone que de lo primero que hizo en Madrid fue parar la salida en dirección Málaga de un joven Koke. Así lo confesaba el propio Cholo en noviembre de 2013 en una entrevista concedida a “El partido de las 12”. Una entrevista en la que ya por aquel entonces consideraba a Koke un jugador fundamental. Prueba de ello son los 380 partidos que lleva defendiendo la camiseta rojiblanca el centrocampista de Vallecas, los que le colocan como el noveno jugador con más partidos disputados en la centenaria historia del club de sus amores. Y es que Koke, a sus 26 años, ya es una leyenda colchonera.


Mal inicio

No nos vamos a engañar, el arranque de temporada de Koke no ha sido bueno y la no convocatoria de Luis Enrique no ha hecho más que evidenciar el problema. Pese a que Koke empezó el curso marcando el cuarto gol en la Supercopa de Europa en Tallin, desde entonces su juego no ha estado a la altura de las necesidades del equipo.

Su rendimiento ha sido pobre y el de sus compañeros tampoco ha sido mucho mejor. Y es por esto que Koke es tan importante. Porque cuando Koke no está bien, el equipo se resiente. Porque a Koke, con sus virtudes y sus defectos, se le nota más cuando no está que cuando está. La pasada temporada el ‘6’ estuvo un mes lesionado. Mes en el que el equipo cayó eliminado de la Champions sin ser capaz de ganar ninguno de los dos partidos al Qarabag. Y esto no es casualidad.


Indicios de mejoría

El martes en Mónaco, Koke volvió a dar señales del gran futbolista que es. Fue partícipe en los dos goles, iniciando la contra en la que Griezmann terminaría asistiendo a Diego Costa y centrando un gran balón desde el córner para que Giménez terminara culminando la remontada. Los mejores minutos del vallecano coincidieron con los mejores minutos del Atleti esta temporada; lo que, una vez más, no es casualidad.

También coincidieron con los primeros minutos en los que compartía el doble pivote con Rodri, ya que en lo que va de temporada solo había abandonado la banda para formar junto a Saúl en el medio. Esta permuta con el ilicitano se repetiría a la inversa al final del partido, y fue a partir de ese momento que el Mónaco empezó a tener más la posesión y al Atleti le costó más salir de su campo tocando. Veremos si el Cholo insiste en esta idea de juntar a Koke con Rodri en el medio y mandar a Saúl a la banda para aprovechar su llegada o si, por el contrario, sigue siendo Koke el que parte desde la banda. Sea lo que sea, nadie como el argentino para ver qué es lo mejor.


Jugador clave

Lo único que está claro en este asunto es que el Cholo seguirá dándole a Koke las manijas del centro del campo del equipo y que Koke, con más o menos acierto, se dejará el alma por el equipo que lleva en la sangre y seguirá siendo uno de los que más kilómetros se hace cada partido.

Porque aunque a algunos les puede parecer un jugador sobrevalorado que se quedó estancado en 2014, Koke es mucho más que eso. Koke es el corazón de este equipo y, sin duda alguna, el Atleti es menos Atleti sin Koke.

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