Compartir
Foto: Deskgram

El joven delantero, cedido por el Atlético de Madrid, no acaba de ganarse la confianza de Iriondo por un puesto en la titularidad del  Rayo Majadahonda. A pesar de ello, en sus 300 minutos disputados, ha dejado buenas sensaciones.

Por unas o por otras, Nicolás Schiappacasse no acaba de confirmarse como el jugador que proyectaba. Después de su dubitativa temporada en el filial, con más trabajo fuera del campo que dentro, tampoco encuentra estabilidad en el Rayo Majadahonda.

En un equipo que se sustenta en el trabajo colectivo y las ayudas continuas, Schiappacasse no es el mejor cliente. Un jugador muy intermitente, con calidad de sobra para romper un partido pero también para desaparecer por completo durante los 90 minutos.

Sin embargo, sí ha encontrado cierta estabilidad saliendo desde el banquillo. El Rayo Majadahonda es un equipo que aprovecha al máximo los errores del rival saliendo con velocidad, un planteamiento que exprime Iriondo sacando al uruguayo desde el banco.

Una de esos cambios para aprovechar las virtudes de Nico le salió redondo a Iriondo, ya que el uruguayo marcó el gol de la victoria frente al Nástic. En el encuentro frente al Oviedo, disputo un cuarto de hora en el que perdió 4 balones y realizó 2 regates, buscó el desequilibrio y no lo encontró a pesar de la victoria de su equipo.

Comments

comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.