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(Foto: Atlético de Madrid)

Llegó la tercera victoria de la temporada para el Atlético de Madrid B cuando todo parecía indicar que el filial volvería a dejarse puntos en casa.

Una Ciudad Deportiva Wanda destechada recibía al Atleti B y Salmantino en una mañana soleada de domingo que auguraba un gran ambiente para el partido correspondiente a la 12ª jornada del campeonato de Segunda División B.


El equipo de Óscar Fernández esperaba la oportunidad para hacer daño a un Salmantino sediento de victoria y ocupando los puestos de descenso. Los charros dominaban el territorio y controlaban la pelota, pero no sabían hacer daño a una defensa local inédita. Con la baja de Tachi por acumulación de tarjetas y el debut ayer de Javier Montero con el primer equipo en La Liga, Víctor Ruiz y Aitor Puñal, debutante en la categoría, eran los únicos centrales disponibles para el segundo equipo rojiblanco. Puñal tendría un gran desempeño en el partido, arropado en todo momento por el equipo y recibiendo la aprobación de su entrenador con cada acción defensiva. Sin embargo, todo se torcería en la segunda mitad, cuando iba a ser expulsado por doble amarilla, dejando al equipo con diez y obligando a Óscar Fernández a improvisar un central. El elegido para ocupar su lugar era Mikel Carro, que entraba para ser pareja de Víctor Ruiz, sustituyendo a Borja Garcés. El delantero melillense no ha terminado ningún partido de los que ha jugado esta temporada y tampoco ha conseguido marcar ningún gol, aunque siempre se ha quedado con la miel en los labios. Antes de todos estos acontecimientos, Joaquín Muñoz tuvo la astucia de adelantar al filial, anotando su tercer gol esta temporada (segundo consecutivo), solo por detrás de los cinco que acumula Darío Poveda.


Con uno menos, el campo se inclinó

Viéndose con un jugador más y la necesidad de sumar por cualquier medio, el Salmantino se volcó al ataque mientras que Óscar Fernández optó por anchar el campo dando entrada a Cedric Teguía y Ricard Sánchez, ocupando el lugar de Óscar Clemente y Joaquín Muñoz, respectivamente. Cedric, que hoy se vestía de corto por segunda jornada consecutiva, tuvo varias oportunidades para hacer el 2-1, pero o bien se topaba con la defensa visitante o bien sus disparos salía cerca del palo.


El Salmantino empató por inercia

Ya saben todos el dicho del cántaro y la fuente. Lo mismo pasó hoy con el Salmantino, que incluso vio como le anulaban un gol por fuera de juego antes de que Moussa hiciera el empate. A partir de ese momento, los charros intentaron buscar la victoria, pero se volverán de vacío a casa, mientras que sus grandes rivales, de quienes se acordaba la afición desplazada a Majadahonda, rompía el invicto de la SD Ponferradina en el minuto noventa.


Cristian se desató con el 2-1

Después de conducir el balón en una contra, que bien podía haber significado el gol del filial, Cristian tomó una mala decisión y estrelló el balón en un defensor. Menos mal que no vio la reacción de su entrenador y del banquillo. Sin embargo, el fútbol siempre da revancha y cuando todos esperaban que fuera Víctor Ruiz quien tuviera la responsabilidad de ejecutar el libre directo, Cristian Rodríguez tomó la delantera y se disponía a realizar un lanzamiento perfecto desde el balcón del área visitante para darle la tercera victoria del curso a su equipo. Todo el banquillo salió al campo para abrazarse a un Cristian descamisado y desatado, que consiguió una victoria cuando todo parecía indicar que el filial volvería a dejarse puntos en casa.

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