Compartir
(Foto: Mundo Deportivo)

La de Savic es el enésimo cambio de criterio que ha sufrido el Atlético de Madrid con las manos en el área.

El Atlético de Madrid ha vivido en trece jornadas de Liga hasta tres criterios diferentes para que una mano en el área sea señalada como pena máxima. La última noche de gala en el Metropolitano, la Champions penalizó con amarilla y expulsión una mano de Savic, que intentaba alejar su brazo de la trayectoria del balón. Con ella, la pena máxima y el fallo de Radamel Falcao.


Tragedia en tres empates

Todo empezó en el derbi, el segundo de la temporada. Para contextualizar, cabe recordar que en el mismo duelo por la Supercopa de Europa, los madridistas fueron obsequiados con un penalti por mano de Juanfran a un remate de Benzema que Sergio Ramos se encargaría de transformar. Poco más de un mes después, en la temporada de estreno del VAR en La Liga, vivimos en carne propia un cambio en la normativa por manos en el área. Sería el primero de la presente campaña. Un centro de Koke encontraba el brazo de Casemiro, dentro del área, pero ni el colegiado del Santiago Bernabéu, Martínez Munuera, ni el encargado del VAR en Las Rozas, González González vieron penalti. Terminado el encuentro y confundido por el cambio de criterio para usar el VAR en según qué acciones, el club rojiblanco solicitó una aclaración al Comité Técnico de Árbitros.

Pasó otro mes y llegó el partido en el Estadio de La Cerámica. Lo que tapó el cambio de Rodri y el rocambolesco empate de Mario Gaspar es hoy relevante. Nuevamente Koke tuvo la mala suerte de estrellar un lanzamiento en una mano del rival dentro del área. El protagonista amarillo fue Álvaro González, que estaba entre el jugador rojiblanco y la portería local. Esta vez curiosamente el VAR intervino y Hernández Hernández no creyó conveniente que Estrada Fernández echara un ojo a la acción y determinó así que no se debía señalar penalti. Se reanudó el juego y el partido terminó 1-1 con sabor a derrota para la afición del Atlético de Madrid.

La última jornada liguera trajo consigo un duelo contra el líder en el Metropolitano. Un duelo que se definiría en detalles puesto que Valverde vino a Madrid a guardar la ropa y el Atleti de Simeone no pudo rentabilizar las pocas contras que tuvo. Todavía con empate a cero, Arturo Vidal abrió sus brazos y amortiguó un córner lanzado por los rojiblancos. Con semejante mano, apreciada perfectamente por cualquier espectador, trajo consigo el reclamo de los jugadores a Gil Manzano, quien avisado por Jaime Latre desde el VAR, decidió no señalar nada y mandar seguir el encuentro.

Finalmente, el último caso se produjo anoche. El único en el que una mano en el área significó un penalti. Savic intentó retirar la mano al remate de Tielemans, pero inevitablemente el disparo del belga terminó encontrando, mientras buscaba portería, el brazo del montenegrino. Sin dudarlo, el finés Matthias Gestranius señaló la evidente pena máxima y decidió amonestar al defensor colchonero, que ya tenía una amarilla y se fue expulsado. Un castigo excesivo, ya que Savic hizo lo posible por evitar golpear el balón con la mano.


Qué poco nos quejamos, en realidad, de lo realmente necesario. De todos los fallos arbitrales que sufre el Atlético de Madrid. Olvidando los hechos ocurridos en eventos visualizados a nivel mundial y conocidos por todos, debemos centrarnos en los que han tenido lugar esta temporada, mencionados anteriormente. En todos ellos el reglamento es claro y las interpretaciones, muy variables. Teorías de la conspiración aparte, el equipo dirigido por Simeone sufre hace un tiempo los estragos de las decisiones arbitrales dentro del área. El club hizo lo posible por entender la intervención del VAR ante la inacción de los colegiados a pie de campo. No obstante, la llegada del videoarbitraje no parece funcionar igual en todos los campos, ni con todos los encargados del VAR en Las Rozas.

Comments

comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.