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El Atlético de Madrid se impuso al Valencia en la jornada 34 (Foto: Atlético de Madrid)

El Atlético de Madrid se impuso al Valencia en un frenético partido que acabó con un 3-2 que atrasa el alirón del Barcelona. Los de Simeone supieron solventar con creces uno de los partidos de la temporada.

Lo mejor: goles que confirman

Se dice que el Atlético de Madrid no juega a nada desde que llegó Simeone. Pero ha quedado claro que no es así. Frente al Valencia los rojiblancos demostraron que querían la victoria. Y es que prueba de ello son los tres goles. El primero llegó tras un gran centro de Juanfran que remató Morata a la red. El 22, como lleva haciendo desde que se enfundó la rojiblanca por primera vez, demostró que tiene el gol en la sangre y su incorporación al equipo está siendo todo un éxito.

Con el empate en el marcador tras el primero del Valencia, Griezmann apareció, otro partido más, para poner el 2-1 tras una gran jugada entre este, Morata y Lemar. También este último hizo un partido acorde a la calidad que todos esperan en las gradas.

Y, por último, el gol del encuentro. Por su forma y relevancia. Correa, que salió desde el banquillo, calcó su tanto frente al mismo rival una temporada atrás. El argentino culminó un espectacular pase de Thomas, que también fue suplente, para dar la victoria a los de Simeone.

Ángel Correa dio la victoria a los rojiblancos con un golazo en el minuto 81 (Foto: Atlético de Madrid)

Lo regular: Saúl, luces y sombras

La temporada 2018-2019 no está siendo la mejor de Saúl Ñíguez. Frente al Valencia, el ilicitano no cuajó un mal partido, pero su actuación se vio mermada por una mano en el minuto 75. Esta acción se produjo con el jugador posicionado en el lateral izquierdo como viene acostumbrando últimamente. Tuvo que entrar el VAR y se ganó la amarilla por las protestas al colegiado. Además, Simeone tuvo que recurrir a Arias en los minutos finales para liberar al canterano del lateral.

Saúl cometió una mano que dio lugar al penalti del 2-2 (Foto: Atlético de Madrid)

Lo peor: errores defensivos que complican partidos

Es raro ver a Oblak encajando dos goles en un partido, pero estos son el resultado de fuertes errores defensivos. El primer tanto es el más claro ejemplo. La pareja formada por Godín y Savic no jugó su mejor partido. Las pocas veces que llegó el Valencia creó peligro. En el primer gol ché, marcado por el exrojiblanco Gameiro, se sucedió una cadena de errores atípicos. Santi Mina dejó en el suelo al uruguayo y sin opciones a Savic antes de ponérsela en bandeja a Gameiro. Además, Godín rompió el fuera de juego para que el francés pusiese el empate a su antojo.

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