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(Foto: Atlético de Madrid)

Apenas un año después de su llegada, Nikola Kalinic se va del Atlético de Madrid como gran ejemplo de profesionalidad.

Lejos queda la imagen de aquel Kalinic que abandonaba el Mundial de Rusia con su selección por problemas de indisciplina y que significaría para Croacia el mejor resultado en una Copa del Mundo desde los tiempos de Suker.

El delantero llegaba al Atlético de Madrid como suplente de Diego Costa y heredero del ‘9’ de Fernando Torres tras su partida al fútbol japonés. Aquella era la realidad, que no tardó en modificarse por culpa de la plaga de lesiones que sufrió la plantilla y que afectó obviamente al hispano brasileño. De un momento a otro, Kalinic no solo debía tapar el hueco que dejaba Costa, sino que era exigido, como obliga un club de élite, al máximo nivel. Pero todos sabemos que Kalinic no estaba para mejorar los números de Costa, ni igualar su rendimiento de un día para otro después de haber disfrutado de pocos minutos desde el banquillo. El croata solo completó tres de los veinticuatro partidos en los que participó.

Se acercaban las fechas navideñas y el Atleti ya sabía que enfrentaría a la Juventus en octavos de Champions, por lo que no tardaron en saltar los rumores en las incorporaciones en el mercado rojiblanco. El nombre que más se repetía era el de Álvaro Morata, que tardó pero finalmente llegó. Mientras tanto, Kalinic aprovechaba las oportunidades que tenía y trabajaba en silencio sin hacer caso a rumores de llegadas para tomar el puesto de titular. Con la oficialidad de Morata y la vuelta de Costa, Kalinic fue relegado nuevamente al banquillo sin ninguna muestra de desaprobación o mala actitud. En paralelo, un canterano como Lucas arreglaba su futuro con el Bayern, mientras no acompañaba a sus compañeros en el día a día aquejado de una larga lesión.

El Atlético de Madrid ha iniciado rápido este año las contrataciones debido al margen que tenían a favor para comenzar la reconstrucción después de haber obligado a Griezmann a desvelar su futuro. Desde entonces han llegado ocho futbolistas y se han marchado leyendas, canteranos y Griezmann. Además ha habido reordenamiento de dorsales, un nuevo revés para Kalinic, que aún siendo jugador de pleno derecho y no haber pronunciado una palabra sobre su continuidad, ha perdido su número en beneficio de Álvaro Morata, el mismo al que contrataron para ocupar su puesto. Lo mismo que hicieron con Marcos Llorente y Joao Félix, a los que le dieron el número de Rodri y Griezmann, cuando ninguno había dejado de pertenecer al club, pero ya habían decidido abandonarlo.

Todo está encaminado para que tanto Ángel Correa como el croata sigan su carrera lejos del Atletico de Madrid. Lo que está claro es que Nikola Kalinic será recordado por su comportamiento ejemplar desde el primer día hasta el último que representó al club rojiblanco. Lo mismo que no supieron hacer otros canteranos ni un jugador que pudo haber sido leyenda del club.

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