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Gameiro y Griezmann celebran uno de los tantos del partido. (Fuente | Atlético de Madrid)

Valencia, barrio de Orriols, Estadio Ciudad de Valencia, Levante y Atlético. Sospechosos habituales de finales no muy favorables a los intereses rojiblancos. La bestia negra de Simeone, al menos en el feudo granota, fue domesticada. El Atlético de Madrid no perdió el tiempo, no quiso perder el empuje de la victoria ante la Roma. Presión alta, rapidez en el desplazamiento de balón y el factor decisivo que tanto ha escaseado durante este primer tramo: puntería.

La primera que tuvo el Atlético, lo aprovechó. Minuto cinco, pase en largo para Correa, centro raso del argentino con dirección Gameiro y Rober aloja el balón en la portería de Oier. Los rojiblancos se buscaron como aliados a los centrales locales para el primer tiempo. No aflojaron los pupilos de Simeone a pesar de los intentos fallidos del Levante. Las intentonas granotas llegaron desde centro laterales, asignatura pendiente del Atlético esta temporada, pero la defensa respondió bien y los arietes adversarios no precisaron en sus remates.

Otro balón en largo para Correa y la salida en falso de Oier permitieron al ‘11’ colchonero esquivar al guardameta y dispara a portería. El lanzamiento forzado del albiceleste a puerta vacía facilitó la llegada de Chema, pero su corte resulto fallido y Gameiro empujó a las mallas el esférico. Sólido en defensa y certero en ataque, el Atlético selló unos 45 minutos brillantes tanto en ataque como en defensa.

El segundo tiempo mejoró, más si cabe, la versión ofensiva colchonera. Sin embargo, se hizo esperar. El Levante quiso, pero no pudo, no se lo posibilitó el Atlético. Antoine Griezmann, participativo en el primer tiempo, pero sin gran peso en las acciones de ataque, se presentó en sociedad en el Ciudad de Valencia. El francés recogió el balón en el balcón del área y puso en los pies de Gameiro, colocado en el punto de penalti, para que su compatriota anotara el tercero del partido con la puntera.

Siguió el espectáculo. De nuevo, una constante a lo largo de todo el partido, balón largo en profundidad para Gameiro, conducción del delantero, finta de tiro y pase preciso al segundo palo para que Antoine Griezmann mande a las mallas el esférico. El cuarto para confirmar el buen estado de los franceses tras la victoria en Champions League. Sin embargo, faltaba un último gol. Plan calcado, conducción del ‘21’ atlético, disparo fuerte y Griezmann, al rechace, sumó el quinto tanto del partido. No falló la conexión ‘bleu’ para cerrar y certificar la victoria rojiblanca en un segundo tiempo sibarita por parte del Atlético.

El partido, solucionado a falta de más de 25 minutos, dejó a Simeone realizar los cambios con tiempo. Torres, Carrasco y Augusto saltaron al verde en Valencia. El técnico argentino firmó su primera victoria en Orriols y la primera victoria desde 2007, última vez en la que el Atlético venció a los granotas. Victoria, tres puntos y asalto al tercer puesto de la tabla clasificatoria. El Atlético de Madrid constató lo positivo de la victoria ante la Roma y mostró su mejor imagen de lo que llevamos de campaña.

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