Compartir
Los jugadores del Atlético de Madrid celebrando uno de los goles del 4-0 al Real Madrid (Foto: RTVE.es)

El segundo derbi liguero entre Atlético de Madrid y Real Madrid ya está aquí. Los rojiblancos reciben en el Metropolitano al conjunto de Solari.  Y como un derbi siempre es especial, te recordamos el 4-0 en el Vicente Calderón, un encuentro que difícilmente olvidarán los aficionados del Atleti.

7 de febrero de 2015. Justo hace cuatro años un Madrid líder de la Liga 2014-2015 visitaba el Vicente Calderón para enfrentarse al Atlético de Madrid. En el banquillo blanco se sentaba Ancelotti y en el rojiblanco, Simeone. Aunque no era el primer derbi después de la final de Lisboa, en el ambiento de la ribera del Manzanares se notaban las emociones. Había ganas. Y el Cholo lo sabía, tenía un plan. Pero nadie de los allí presentes se imaginaba lo que iba a pasar en el terreno de juego.

Diego Pablo Simeone tras el saludo a Carlo Ancelotti (Foto: Elconfidencial)

Una lluvia de goles sin oposición

Iker Casillas, que jugaba su último derbi liguero contra el Atleti, fue uno de los protagonistas. Y no por un protagonismo deseable. El mostoleño realizó unas actuaciones pésimas traducidas en goles. Al minuto 14 de partido los rojiblancos ya iban por delante en el marcador. Tiago puso el primero desde la frontal a pase de Mandzukic y con la ayuda de un fallo garrafal del portero madridista. A los cuatro minutos la locura se desató de nuevo en el Calderón. Siqueira serviría uno de sus pocos centros salvables en su etapa como rojiblanco para que Saúl lo mandase a la red con una chilena. Otro tanto en el que el meta español también pudo hacer más. Sin duda, un gol grabado en la retina de todos los colchoneros, como todos los que marca el ilicitano.

Saúl hizo el 2-0 con una descomunal chilena (Foto: Sport.es)

El tercer tanto llegó en el 67 de los pies de Antoine Griezmann, que por aquel entonces ya era bueno, pero no tanto como ahora. El francés marcó así su primer gol al Real Madrid con la camiseta rojiblanca. Y, por último, la goleada se consumó con el cuarto gol. Mandzukic no tenía bastante con la asistencia a Tiago, él también quería unirse a la fiesta de goles. El croata cabeceó un centro perfecto de Fernando Torres en el 89 para cerrar el derbi perfecto.

Felicidad rojiblanca a costa del líder

Y entre tanto, una anulación en todas las líneas del equipo blanco. Los balones rojiblancos hundían a una desastrosa defensa que no pillaba el ritmo. El centro del campo, formado por Kroos, Isco y Khedira, más de lo mismo. Y las dos piezas claves del Madrid en aquella temporada, desaparecidas totalmente. Tal fue la incidencia de Cristiano y Bale en el juego que, entre ambos, solo se contabilizó un remate en todo el partido.

La felicidad rojiblanca frente a la desolación madridista (Foto: Extraconfidencial.com)

La felicidad de la parroquia colchonera era plena. Sin embargo, el partido tuvo varios peros. Koke tuvo que salir del partido lesionado en el minuto 8 y Godín, como tantas veces, fue una chorro de sangre, esta vez por medio de su nariz. Por suerte, estos pequeños detalles se eclipsaron con el juego del equipo y el resultado. Se completó una de las últimas tardes perfectas en el Vicente Calderón, para la alegría colchonera.

Comments

comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.